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Gloria Fortún es traductora, escritora y artífice de la traducción y las notas de Carmilla.

 

Llamémosla Carmilla, aunque si lees la intensa novela, pequeñita pero matona (nunca mejor dicho), que ese irlandés amante del gótico llamado Sheridan Le Fanu escribió en 1872, comprobarás que tiene varios nombres. Porque Carmilla, uno de los personajes vampíricos más icónicos de la literatura universal, es una mujer oscura, seductora y multifacética. Su belleza y sus ronroneos pueden hacerte estremecer de frío o de deseo. Laura es su ying, su doctor Jekyll, la cara de su cruz (cruces jamás, perdona, Carmilla). La joven narradora diría: nunca sé si mi escalofrío es de pavor o de anhelo. Pero las lectoras de esta nueva edición del clasicazo de Le Fanu sonreiremos por dentro porque nosotras lo tenemos claro. Por si acaso necesitamos argumentos para lo que nuestra piel ya siente al devorar las páginas de este precioso libro, os he preparado unas notas que espero que os despierten las ganas de jugar a descubrir todas las pistas sáficas diseminadas a lo largo de esta historia que inspiró a Bram Stoker para escribir su Drácula (novela en la que puso a las mujeres en su sitio, que en Carmilla se habían desmadrado), además de otros cómics, libros y series de televisión.

¿Cómo? —exclamarás al leer este post—. ¡Pero si yo pensaba que era una verdad universalmente reconocida que las jovencitas de las novelas victorianas solo suspiraban y anhelaban casarse con hombres solteros en posesión de una buena fortuna!

Pues piénsatelo otra vez. Suspiros vas a encontrar muchos. Un pretendiente adecuado para Laura, también. Pero no es como te imaginas.

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Adquiere Carmilla en preveta hasta el 30 de octubre.

 

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