La soledad de las esferas
Un lenguaje que no complejiza las expresiones metafóricas nunca excesivas, así como el ritmo en su mayoría dominado por heptasílabos, hacen de estos poemas inolvidables lugares donde es fácil sentir que el discurso poético ya hace tiempo que comienza a derivar en otros paisajes más fértiles que los patriarcales. Concha García (prólogo de La soledad de las esferas)
La soledad de las esferas
Un lenguaje que no complejiza las expresiones metafóricas nunca excesivas, así como el ritmo en su mayoría dominado por heptasílabos, hacen de estos poemas inolvidables lugares donde es fácil sentir que el discurso poético ya hace tiempo que comienza a derivar en otros paisajes más fértiles que los patriarcales. Concha García (prólogo de La soledad de las esferas)
Caladas
Si no soléis leer poesía (como yo) porque os cuesta sentiros identificados u os cuesta pillar un poco todas las metáforas o estilos (como a mi) no tendréis problema con este libro, pues es una poesía sencilla pero al mismo tiempo intensa, sin duda un libro perfecto para tirarse a la piscina con este estilo. Memphis (Los libros de Memphis)
Caladas
Si no soléis leer poesía (como yo) porque os cuesta sentiros identificados u os cuesta pillar un poco todas las metáforas o estilos (como a mi) no tendréis problema con este libro, pues es una poesía sencilla pero al mismo tiempo intensa, sin duda un libro perfecto para tirarse a la piscina con este estilo. Memphis (Los libros de Memphis)
Las insurrectas: cicatrices
Espero secuela. Narrativa excelsa, cuidado cada detalle en la redacción, muy bien escrita. La trama me atrapó desde las primeras páginas. Este género no es fácil, la creación de un mundo distópico que no se parezca a otro es todo un reto, y está autora logro adentrarnos en uno bastante alejado de cualquier otro de este mismo género. Mixtli (Amazon)
Las insurrectas: cicatrices
Espero secuela. Narrativa excelsa, cuidado cada detalle en la redacción, muy bien escrita. La trama me atrapó desde las primeras páginas. Este género no es fácil, la creación de un mundo distópico que no se parezca a otro es todo un reto, y está autora logro adentrarnos en uno bastante alejado de cualquier otro de este mismo género. Mixtli (Amazon)
Emocionario
Carmen Fernández Menéndez: Madrid (1960), estudió Técnico en Congresos, pero desde muy joven su vocación era escribir tanto poesía como relatos cortos. Ha sido finalista en varios certámenes de poesía y relatos y en 2019 ganó el segundo premio en el III Certamen de Relatos LGTB del Ayuntamiento de Fuenlabrada. Ha publicado dos libros de poesía, Desde el corazón y Abrazos rotos. Emociones: frustración, desolación, decepción, ternura, nostalgia.
Deva Blue: Nacida en Cantabria, en mayo de un año par de los noventa. Zurda con inclinaciones ambidiestras. De pequeña quería ser sirena, pero no se le daba bien cantar. Después quiso ser juglaresa, pero le pudo el miedo escénico, así que decidió que mejor escritora. Con diecisiete años ganó su primer concurso literario, y le enorgullece decir que no fue el único. Emociones: liberación, desamparo, ilusión, esperanza, complicidad.
E.M.A.: Todas sabemos que no es su verdadero nombre, nació en Madrid, ciudad que ama tanto como a las palabras. De pequeña ya soñaba con escribir y escondía todos sus sentimientos y pensamientos bajo tinta (su sitio preferido era la parte trasera de los cuadernos de clase). Emociones: alegría, desamor, pena, miedo, seguridad.
Sarkus: Nacida en el 89, es hija de la combinación del secano de las tierras zamoranas, las melodías de vaqueirada y el negro del carbón de las minas asturianas. Desde pequeñita su vocación ha sido la docencia, pero fue en la adolescencia cuando descubrió sus dos grandes pasiones: la música y la cultura griega. Emociones: pasión, insatisfacción, inquietud, deseo, desconcierto, admiración.
Teresa Gispert: Palma (1978), filóloga inglesa. Sus dos grandes pasiones son la escritura y la música. Ha publicado poesías y relatos en varias antologías y ha ganado el I Premio Misteria, convocado por LES Editorial. Actualmente compagina su trabajo como profesora de inglés en un instituto con traducciones de artículos científicos. Emociones:confusión, valentía, inseguridad, ira, impotencia.
Vanessa Ejea: Barcelona (1978). Desde una edad muy temprana, mostró pasión por escribir: a los nueve años ya había creado sus primeros poemas y cuentos, y a los catorce tenía escrita su primera novela. Trabaja como profesora de lengua castellana en un instituto público. Ha publicado dos novelas (La mujer transparente y Superele), algunos cuentos y un libro de poemas. Emociones: serenidad, desasosiego, armonía, desánimo, tristeza, optimismo, certeza.
Selección de poemas: Thais Duthie.
Un viaje a través de nuestras emociones de la mano de diversas autoras con una excelente selección de poemas. Marla (Amazon)
Emocionario
Carmen Fernández Menéndez: Madrid (1960), estudió Técnico en Congresos, pero desde muy joven su vocación era escribir tanto poesía como relatos cortos. Ha sido finalista en varios certámenes de poesía y relatos y en 2019 ganó el segundo premio en el III Certamen de Relatos LGTB del Ayuntamiento de Fuenlabrada. Ha publicado dos libros de poesía, Desde el corazón y Abrazos rotos. Emociones: frustración, desolación, decepción, ternura, nostalgia.
Deva Blue: Nacida en Cantabria, en mayo de un año par de los noventa. Zurda con inclinaciones ambidiestras. De pequeña quería ser sirena, pero no se le daba bien cantar. Después quiso ser juglaresa, pero le pudo el miedo escénico, así que decidió que mejor escritora. Con diecisiete años ganó su primer concurso literario, y le enorgullece decir que no fue el único. Emociones: liberación, desamparo, ilusión, esperanza, complicidad.
E.M.A.: Todas sabemos que no es su verdadero nombre, nació en Madrid, ciudad que ama tanto como a las palabras. De pequeña ya soñaba con escribir y escondía todos sus sentimientos y pensamientos bajo tinta (su sitio preferido era la parte trasera de los cuadernos de clase). Emociones: alegría, desamor, pena, miedo, seguridad.
Sarkus: Nacida en el 89, es hija de la combinación del secano de las tierras zamoranas, las melodías de vaqueirada y el negro del carbón de las minas asturianas. Desde pequeñita su vocación ha sido la docencia, pero fue en la adolescencia cuando descubrió sus dos grandes pasiones: la música y la cultura griega. Emociones: pasión, insatisfacción, inquietud, deseo, desconcierto, admiración.
Teresa Gispert: Palma (1978), filóloga inglesa. Sus dos grandes pasiones son la escritura y la música. Ha publicado poesías y relatos en varias antologías y ha ganado el I Premio Misteria, convocado por LES Editorial. Actualmente compagina su trabajo como profesora de inglés en un instituto con traducciones de artículos científicos. Emociones:confusión, valentía, inseguridad, ira, impotencia.
Vanessa Ejea: Barcelona (1978). Desde una edad muy temprana, mostró pasión por escribir: a los nueve años ya había creado sus primeros poemas y cuentos, y a los catorce tenía escrita su primera novela. Trabaja como profesora de lengua castellana en un instituto público. Ha publicado dos novelas (La mujer transparente y Superele), algunos cuentos y un libro de poemas. Emociones: serenidad, desasosiego, armonía, desánimo, tristeza, optimismo, certeza.
Selección de poemas: Thais Duthie.
Un viaje a través de nuestras emociones de la mano de diversas autoras con una excelente selección de poemas. Marla (Amazon)
Arreglándome la vida
«La vi a lo lejos, parpadeé, volví a los quince años, a aquella vez que fuimos al cine. Fue improvisado».
Cris sabe mucho de espectros, desde el asperger hasta el queer. Siguiendo su rutina, va al supermercado un sábado cualquiera, donde se encuentra con quien fue su primer flechazo de la adolescencia.
Daniela se ha mudado a Madrid para darle un giro a su vida, aburrida de la que había escogido casi sin querer. Cris tiene ganas de dejarse llevar, de no pensar de más, como de costumbre.
Mientras tanto, muchos kilómetros hacia el oeste, su primo Edu ha estado a punto de perder la vida, hecho que despierta en Cris recuerdos de su infancia.
En Arreglándome la vida, Aranguren narra una historia sobre la infancia, la idealización de la familia, de los recuerdos, sobre lo difícil de crecer sin dejarle al pasado ocupar demasiado espacio. Esta obra es una historia de amor, de uno que se creía olvidado, guardado como una fantasía irrealizable.
Arreglándome la vida es la primera parte de un proyecto en el que la autora busca narrar la realidad del colectivo LGBT+ desde la perspectiva de diferentes generaciones y contextos. La intención no es otra que crear compresión de cómo libertades de las que gozamos hoy en día en países como España, no eran más que un sueño hace unos años.
Una intensa historia con altas dosis de intimidad, confidencias y de aceptación de uno mismo. Escrito con multitud de frases poéticas, de esas que no paras de subrayar, en el que se va entrelazando el pasado y presente de los personajes, viviendo su evolución. Mr. Wonderbook
Arreglándome la vida
«La vi a lo lejos, parpadeé, volví a los quince años, a aquella vez que fuimos al cine. Fue improvisado».
Cris sabe mucho de espectros, desde el asperger hasta el queer. Siguiendo su rutina, va al supermercado un sábado cualquiera, donde se encuentra con quien fue su primer flechazo de la adolescencia.
Daniela se ha mudado a Madrid para darle un giro a su vida, aburrida de la que había escogido casi sin querer. Cris tiene ganas de dejarse llevar, de no pensar de más, como de costumbre.
Mientras tanto, muchos kilómetros hacia el oeste, su primo Edu ha estado a punto de perder la vida, hecho que despierta en Cris recuerdos de su infancia.
En Arreglándome la vida, Aranguren narra una historia sobre la infancia, la idealización de la familia, de los recuerdos, sobre lo difícil de crecer sin dejarle al pasado ocupar demasiado espacio. Esta obra es una historia de amor, de uno que se creía olvidado, guardado como una fantasía irrealizable.
Arreglándome la vida es la primera parte de un proyecto en el que la autora busca narrar la realidad del colectivo LGBT+ desde la perspectiva de diferentes generaciones y contextos. La intención no es otra que crear compresión de cómo libertades de las que gozamos hoy en día en países como España, no eran más que un sueño hace unos años.
Una intensa historia con altas dosis de intimidad, confidencias y de aceptación de uno mismo. Escrito con multitud de frases poéticas, de esas que no paras de subrayar, en el que se va entrelazando el pasado y presente de los personajes, viviendo su evolución. Mr. Wonderbook


















