Estrenamos la colección Erótica | Romántica con Cosas del destino I: El diario de Claire Lewis. Y para conocer un poco mejor a sus autoras, os hemos dado la voz a vosotras, seguidoras y lectoras, para que les preguntéis a Cris y Anna todo lo que queráis saber.

¿Cómo os enteráis de que os quieren publicar la historia? ¿Cuál fue la reacción de cada una?

Ginsey: Para quién no lo sepa Cosas del Destino nació siendo un fic publicado en plataformas de lectura online. Un buen día me llegó un mensaje privado, puesto que yo era la que subía los capítulos, en donde nos proponían la oportunidad de publicar la historia con una editorial de nueva creación porque les estaba gustando.

Pólux: En un primer momento nos quedamos en shock, muy sorprendidas, fue súper inesperado, sabemos lo difícil que es el camino ahora mismo para que los autores noveles consigan publicar así que fue genial, pero un poco surrealista al principio.

Ginsey: Nosotras teníamos en mente probar suerte con Cosas del destino, enviarla a distintas editoriales al terminarla y nos estábamos preparando para múltiples rechazos, y al final seguramente optar por el camino de la autopublicación.

Pólux: Después del subidón, al día siguiente, dijimos «eh, ¿y si es una broma?», y empezamos a sopesar la posibilidad de que algún internauta cabrón nos estuviera tomando el pelo, en plan «vamos a ilusionar a estas pardillas». Pero al final no era un internauta cabrón.

Ginsey: Bárbara es un ángel. Es real.

Pólux: Es un ángel real.

¿Qué las motivó a publicar junto a LES Editorial?

Ginsey: Leímos su propuesta como editorial y hacia nuestro posible (ahora real) libro y nos gustó. Mucho.

Pólux: Nos gustaron sus condiciones, el trato con la editorial desde el principio fue muy cercano y fluido, se tenía en cuenta nuestra opinión, no nos pedían modificar la historia… Era tan bonito para ser verdad que por eso al principio nos entró la paranoia de que era mentira.

Describe Cosas del destino en una palabra.

Pólux: Pet-friendly.

Ginsey: Real.

Hola, chicas, tengo algunas preguntas para vosotras. ¿Con cuál personaje os quedáis? ¿Momento favorito del fic? ¿No se os hace raro leer CDD sin Clexa?

Ginsey: Hola, señorita anónima. Pues yo me quedo con Claire Lewis, porque creo que es el personaje más misterioso y que vemos evolucionar más como persona. Mi momento favorito del fic, y del libro, es la escena clave en Navidad (no spoilers), ya sabéis, la conversación de WhatsApp. Creo que es un momento que lo reúne todo: tensión, risas, emoción… Es intensita y muy bonita. Joder. Y, la verdad es que ya es el segundo libro al que cambio los nombres, y se me hizo más raro el cambio en La tentación vive al lado que en Cosas del destino. Quizás nos costó más acostumbrarnos a Ashley que a Claire, pero como me pasó con el primer libro, ahora me gusta mucho más, no sé por qué exactamente. Así que es distinto, pero para bien y espero que a las que venís del fic os pase exactamente lo mismo.

Pólux: Pues a mí me resulta muy muy difícil quedarme con uno, pero elegiré a Ashley porque me gusta su forma de ser y la manera en que se enfrenta a todo lo que se le viene encima a raíz de ese encuentro fortuito en el parque que le vuelve la vida del revés. Creo que es una de esas personas que querrías tener al lado en momentos de crisis. Es difícil señalar un momento favorito sin spoilear nada, pero elegiría esa primera excursión a la nieve con Darwin y Cleo. En cuanto al cambio de nombres la verdad es que al principio sí fue raro el leerlo así, pero enseguida me acostumbré y ahora me gustan mucho los nuevos. Sobre todo el de Claire Lewis, yo también me quiero llamar así.

¿Cómo os organizáis para escribir las dos? O sea: ¿cada una escribe un personaje?, ¿un capítulo?, ¿una escribe narración y la otra los diálogos?

Ginsey y Pólux:

Posibilidades hay muchas, pero la verdad solo es una. Nos lo repartimos por escenas. Ambas nos leíamos a la otra desde hacía bastante tiempo, así que tuvimos en cuenta los puntos fuertes y débiles de cada una para que quedara lo mejor posible. Después nos intercambiamos las escenas y retocamos la parte de la otra para intentar fusionar los estilos.

No he leído vuestro libro, pero siento curiosidad por cómo se escribe a dúo, pero como veo que ya os han preguntado al respecto, tengo dos preguntas más: ¿os habéis peleado por algo de la trama? ¿Creéis en el destino?

Ginsey: Sí.

Pólux: No.

Ginsey: Somos dos personas distintas con mentes distintas (la mía un poco calenturienta), así que yo deseaba que Olivia y Ronda tuvieran un algo oculto. Aunque confieso que Leo es uno de mis favoritos, así que me encanta la pareja que hacen él y su novia.

Pólux: En realidad, salvo el intenso deseo de Ginsey hacia una posible pareja Olivia-Ronda, no hemos tenido grandes problemas para ponernos de acuerdo en el desarrollo de la historia. Teníamos claras las ideas principales y entre las dos pensábamos el contenido de las escenas que nos llevaban hasta los puntos clave. Después cada una escribía lo que sucedía en las escenas que le tocaban una vez las repartíamos.

Ginsey: Creo que «destino» es una palabra bonita para referirse al resultado de una serie de acciones que has hecho para llegar a ese final. No creo que estés destinado a algo si no has trabajado para ello.

Pólux: Con respecto al destino creo que la idea de que exista un plan predeterminado de lo que vaya a pasarnos en la vida es mágica y literariamente atractiva, pero en la vida real te coloca en una posición pasiva. Es como «haga lo que haga va a pasar lo mismo, así que no hace falta que me moleste». Estoy de acuerdo en eso de «somos arquitectos de nuestro propio destino» (Einstein).

Ginsey: Escribimos sobre el destino y no creemos en él. Compra nuestro libro.

¿De quién fue la idea de Cosas del destino?

Pólux: Fue de las dos.

Ginsey: La base de la historia (campamento, diario, reencuentro doce años después…) fue idea de Anna y a partir de ahí empezamos a diseñar todo lo demás. Y, para no quedarme corta y aportando tan solo escenas, diré que el final de Cosas del destino: El diario de Claire Lewis fue aportación mía matutina mientras me comía una tostada de mantequilla con mermelada con un café con leche y observaba el temporal nuboso a través de la ventana de mi cocina. Hermoso.

Pólux: Al principio, la idea me chocó, pero al final decidimos que la historia podría ser mucho mejor de esa manera. Así que tras cinco minutos de «ni de coña», «no», «imposible», por mi parte, Ginsey se puso la segunda tostada y le dije «venga, vale, vamos a hacerlo».

Ginsey: Cuánto misterio, compra nuestro libro.

¿Cómo fue la experiencia de escribir junto a Ginsey/Pólux?

Ginsey: Como he dicho en más de una ocasión, sigo a Anna desde hacía mucho y siempre la he admirado como escritora. Para mí escribir con ella fue increíble, como cuando tienes la oportunidad de hacer algo con ese ídolo con el que compartes profesión. Fue algo muy bonito y aprendí mucho de ella (respondo el qué más abajo, guiño). Repetiría, porque creo que nos entendemos muy bien y las dos aportamos cosas distintas al proyecto que creo que unidas quedan muy bien.

Pólux: Pues era la primera vez que me atrevía a colaborar con alguien escribiendo una historia y, en un primer momento pensé que sería muy complicado, pero después las cosas simplemente fueron fluyendo. Escribir junto a Ginsey me atraía mucho porque soy fan incondicional de sus historias y me parece que en todo lo que crea hay una magia difícil de definir que lo empapa todo y me encanta.  Tiene una imaginación alucinante y una capacidad infinita a la hora de aportar ideas. Nos hemos complementado muy bien, se nos ocurrían cosas por separado y casi siempre gustaban a la otra o a partir de la idea de una salía otra que nos gustaba más al discutirla entre las dos. La impresión con la que me quedo tras la experiencia de Cosas del Destino es con la de que juntas sumamos.

¿Os conocíais en persona? ¿O una leyó algún fic de la otra y se enamoró a primeras palabras (del fic) y empezasteis a hablar hasta que decidisteis escribir algo juntas?

Ginsey: Ambas son correctas, pero antes de conocernos en persona una se enamoró de la otra a primeras palabras.

Pólux: Nos conocemos en persona desde mucho antes de Cosas del destino, pero nos conocimos gracias a otro fic fuera del fandom Clexa o de Los 100.

Ginsey: Anna es mágica escribiendo y soy fan desde hace mucho tiempo de ella. Tengo la suerte de que además de ídola sea una humana cercana a mi persona.

Pólux: Yo sufrí eso de «enamorarse a primeras palabras» una vez la conocí en persona y leí las cosas que escribía.

¿Hubo algo que aprendieran de la otra? ¿Qué específicamente?

Ginsey: Anna tiene un don a la hora de escribir, admiro y envidio a partes iguales cómo consigue hacerte empatizar con sus personajes, pensar y sentir como ellos. Es increíble, y cada vez que leo algo suyo me pasa. En este caso, para mí fue una gran ventaja, porque ha hecho que Cosas del destino sea más rico en ese aspecto. No sé qué pensaran nuestras lectoras habituales, pero Cosas del destino habría quedado cojo si hubiéramos faltado una de las dos. Mi desafío por tanto fue intentar hacer que las escenas que yo escribía no quedaran tan pobres emocionalmente hablando. Así que aprendí a meterme en los sentimientos más profundos de mis personajes, y creo que se nota claramente la diferencia entre lo que escribo ahora respecto a escritos pasados.

Pólux: Sensualidades. Hasta Cosas del Destino yo nunca había escrito escenas sexuales explícitas y Ginsey en eso es una súper experta, de modo que me animó a lanzarme a la piscina y me ayudó en esta primera experiencia léxico-sexual. Es una de las cosas destacadas que me llevo tras escribir este libro con ella, ahora me atrevo a escribir sola este tipo de escenas y me parece que enriquecen la historia, es una faceta importante en las relaciones de pareja al fin y al cabo. Además, creo que este tipo de escenas a los lectores no les molestan, precisamente. Gracias, Ginsey, por abrirme las puertas a la perversión en el mundo de las letras.

¿Alguna anécdota que les haya sucedido?

Pólux: Bueno… no sé si cuenta como una anécdota, pero Cosas del destino en un principio iba a ser bastante diferente. La base de la historia era que uno de los personajes principales tuviera el nombre del otro grabado en su mente en sentido romántico desde que era una adolescente y que años después se encontraran por casualidad. A partir de ahí había que darle vueltas al porqué y al cómo Ashley se obsesionó con el nombre de Claire Lewis, en un primer momento la idea era que le saliera en la Ouija durante una partida propuesta por Olivia como el nombre de su alma gemela. Al contarle el argumento todo emocionadas a un familiar cercano nos salió con aquello de «Eso ya sale en una película».

Ginsey: «Isi yi sili in ini pilíquili».

Pólux: Nuestro gozo en un pozo… así que seguimos preguntándonos cómo demonios Ashley podría obsesionarse con Claire Lewis y apareció la idea del diario y del campamento, que además daba mucho más juego para desarrollar la historia que simplemente el conocer un nombre a secas. Y no sabemos si esa idea «yi sili in ini pilíquili» pero nosotras no sabemos de ninguna y mi familiar cercano tampoco, así que fuimos a por ello.

Ginsey: Mantuvimos la esencia de la personalidad de Olivia, eso sí, porque era la que proponía jugar a la Ouija. Amante del karma, del destino y de los chacras.

¿Cuáles crees que fueron las ventajas de tener una compañera de escritura? ¿Y cuáles fueron los mayores desafíos?

Ginsey: Es increíble la de ideas que se le pueden ocurrir a dos mentes distintas que se unen para relatar la misma historia. Aunque el inicio, el desenlace y el final sea acordado, las escenas e ideas para personajes secundarios y demás pueden ser muy variadas, así que dentro de las ventajas destaco firmemente esa: la lluvia de ideas de dos mentes distintas. Dentro de los desafíos, aprender a debatir, creo que es muy importante no ceder todo el tiempo, al fin y al cabo es una historia de dos. Debate tus propias ideas y las de tu compañera de aventuras literarias y llegad a conclusiones juntas. Y la paciencia. Muy importante. Ommm.

Pólux: Una de las ventajas, aparte de la que ha dicho Ginsey con la que estoy completamente de acuerdo, es la velocidad a la que se escribe. Cuatro manos escriben más que dos. Además, yo he disfrutado mucho con todo el proceso de armar el argumento junto a alguien más, si escribes tú sola le das vueltas dentro de tu cabeza, pero con una compi de escritura es más dinámico y divertido. En el lado de las desventajas, tienes que aprender a ceder. En nuestro caso no ha habido excesivos desacuerdos, pero a lo mejor hay partes que si la historia hubiese sido solo tuya las habrías hecho de otra manera y si tu compi no está de acuerdo pues hay que negociar.

¿Qué le aconsejarías a aquellas/os que se inician en la aventura de escribir en equipo?

Ginsey: Yo he tenido ya cuatro compañeras de escritura, y creo que la clave está en saber debatir tus ideas, por qué sí y por qué no, y construir juntos. Trabajar en equipo y tener paciencia con el otro. Saber decir que no, porque es una historia que tú quieres que quede bien y si la otra persona da una idea descabellada (Olivia y Ronda en mi caso), saber decir «no» es importante (Anna rompiendo mis sueños). Y es una aventura muy bonita que además de unir letras une a las personas.

Pólux: Yo solo he tenido una compañera de escritura, pero a la gente que se esté planteando embarcarse en la aventura de escribir algo en equipo les diría que es importante conocer más o menos a la persona con la que van a colaborar y tener la confianza de que es alguien con quien te entiendes y con quien vas a poder debatir y llegar a acuerdos sin morir en el intento.

¡Y hasta aquí la entrevista de Anna Pólux y Cris Ginsey!

 


 

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Y, para terminar, deseamos que disfrutéis de nuestro libro Cosas del destino: El diario de Claire Lewis, la primera parte de Cosas del destino. La segunda parte saldrá en otoño de este mismo año bajo el título de Cosas del destino: El efecto mariposa.

¡Nos vemos en las presentaciones, en las firmas y por Internet!

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