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Pensando sobre qué podíamos hablar este Día Internacional Contra la LGTBIfobia se nos ha ocurrido dirigirnos a vosotres, las personas cishetero que queréis ser aliadas. A fin de cuentas quienes la sufren somos nosotres y bastante tenemos. Sin que el resto tome conciencia y responsabilidad, actuando en consecuencia, las cosas o no se cambian o cambian mucho más lentamente. Así que tú, que te consideras una persona comprometida y LGBT-friendly, quieres saber qué puedes hacer para luchar contra la LGTBIfobia y así cumplir con tu parte. De acuerdo, entonces lee bien porque desde LES Editorial te vamos a dar unos tips para ser aliade del colectivo y su causa.

1. Posiciónate y alza la voz: Lo primero es lo primero. Siempre que puedas, posiciónate e intervén si presencias algún tipo de comentario o injusticia. La indiferencia o neutralidad no se percibe como apoyo alguno y a menudo es una parte bastante grande del problema. A veces puede estar en peligro nuestra integridad física y hacerte presente puede desescalar situaciones específicas, aunque entendemos que no todo el mundo es capaz siempre de poner el cuerpo en medio por temor. Pero es que muy pocas veces hace falta, en general alzando la voz u ofreciendo ayuda ya haces mucho. De hecho, si quieres que una persona LGBT+ de tu entorno confíe en ti a ese nivel lo mejor que puedes hacer es hacerle saber ese apoyo de forma muy explícita. ¿Por qué? Porque por norma general vamos a asumir lo contrario, así que para considerar a una persona “espacio seguro” necesitamos palabras y/o hechos indudables. Sobre todo cuando intentamos hacer ver que algo es LGTBIfóbico o nos ha podido molestar/violentar y no encontramos una buena respuesta al otro lado, lo que nos lleva al siguiente punto…

2. Responsabilidad no es lo mismo que culpa: Todes somos responsables de la sociedad en la que vivimos a menor o mayor escala, lo que no quiere decir que seamos directamente culpables (a veces sí, claro, pero es otro tema). No sirve de nada que te señalen un error, que hagas daño a alguien igual sin querer, y que tu reacción sea victimizarte porque no ha sido tu intención o culpabilizarte hasta niveles extremos. Esa persona lo que va a querer es que te disculpes y lo corrijas, sin más, no que constantemente saques a colación la culpa que sientes por ello o el sentirte acusade, porque incluso puede ser contraproducente y hacer sentir mal a esa persona por hacértelo saber. Toma responsabilidad sobre las consecuencias de tus actos con honestidad y aprende de ellos para no volver a cometer el mismo error.

3. No apoyes políticas que van contra nuestros derechos: Esto parece bastante de cajón, pero sabemos de sobra que hay demasiadas personas que te dicen “ah, sí, a mí me parece muy bien que sean lo que sean”, “yo no soy homófobo” o incluso tienen amigues o conocides del colectivo, pero luego están la mar de tranquis apoyando políticas LGTBIfóbicas o votando a partidos que siempre se han opuesto a nuestros derechos. No se ven parte del problema o, si lo hacen, les da igual porque no les afecta personalmente. Así que sé coherente, la identidad es política porque lo personal es político, así que si quieres ser aliade no vale que por un lado seas una persona supermajísima y amable con nosotres para después meternos una puñalada por la espalda. Y, si no sabes de qué manera puede o no afectar tu posicionamiento político, infórmate, que tampoco cuesta nada. Que sí, ya sé que me vas a decir “pero hay personas LGBT+ de derechas o cuya ideología política o partido no es demasiado LGBT-friendly…” y ya, es que por desgracia históricamente en cualquier grupo oprimido siempre ha habido lameculos del grupo opresor, qué le vamos a hacer.

4. Escucha y aprende: Nadie nace aprendide, lo más natural es que haya muchas cosas que no entiendas del todo o se te escapen si no perteneces a esa realidad o contexto. Tener una predisposición para escuchar a quienes hablan desde estas realidades y estar abierte a cambiar tu mentalidad o comportamiento es un paso importantísimo. Tampoco quiere esto decir que bombardeéis a la gente LGBT+ con todo tipo de preguntas o dudas como si os debiésemos constante pedagogía, esto genera muchísimo desgaste y a menudo nos hace sentir que debemos justificar nuestra identidad. Y, a ver, hay formas y formas, contextos y contextos, y personas y personas. A lo mejor tienes la suerte de tener a alguien cercane a quien no le importa que le preguntes sobre temas del colectivo, pues mejor para ti. Al final siempre es más fácil que estas conversaciones salgan de forma natural y sin presiones. Además, hoy en día hay muchísimos recursos gracias a colectivos, activistas, asociaciones… que ponen de su parte para comunicar, así que si quieres buscar por tu cuenta encontrarás mucha información.

5. Apoya causas, eventos o contenidos que defienden al colectivo: Además de lo que puedes hacer en tu día a día más cotidiano, también te puedes involucrar en causas o proyectos concretos, colaborar con organizaciones o acudir a marchas y manifestaciones que defiendan o reivindiquen cuestiones para las personas LGBT+. Puedes ir a esa pequeña tienda que sabes que regenta una persona LGBT+ y comprar allí, puedes intentar que sobrevivan proyectos como el de LES Editorial o darle unos dineros a esa persona trans precaria que está haciendo un crowdfunding para pagarse su tratamiento. Pero no tiene por qué ser un apoyo económico, a veces visibilizar, ceder un espacio a quien lo necesita u ofrecer un hombro en un momento jodido es mucho más útil. Lo importante es ser consciente de tu privilegio y saber usarlo bien.

Realmente hay decenas de consejos más específicos que podríamos citar, pero creemos que aplicando estas 5 pautas generales puedes empezar a ser une gran aliade. De les buenes, les que necesitamos, quienes hacen que en la lucha diaria contra la LGTBIfobia nos sintamos menos soles.