Anna Perulero, la autora del artículo de esta semana, es una alumna de prácticas que está colaborando con nosotros en la actualidad y ha podido formar parte del proceso de edición de Luchando con(tra) el amor.
Sé que esto puede sonar algo raro porque no nos conocemos, pero… necesito hablarte de Luchando con(tra) el amor para que tú también puedas disfrutar de ella lo antes posible. He de advertirte: esta novela me ha tenido leyendo hasta las tantas de la mañana con una sonrisa tonta en la cara y he tenido que inventar nuevas excusas para no tener que salir de casa (el «me duele la barriga» ya no funciona, mis amigas me conocen demasiado bien) y poder leer la siguiente interacción entre Sara y Valèria.
Sí, así de fuerte me dio. Espero que mi ejemplo te sirva para encontrar mejores pretextos que los míos, porque los vas a necesitar. Y si todavía te lo estás pensando, aquí tienes tres razones por las que Luchando con(tra) el amor debe convertirse urgentemente en una de tus próximas lecturas (ya me lo agradecerás):
1. Una cubierta que no podrás dejar de mirar
Lo sé, lo sé, «no debes juzgar un libro por su portada», pero… ¡qué hago si es una de las más bonitas que he visto en toda mi vida! Además, sé que no soy la única que piensa así, he oído gritos y visto saltitos de emoción desde que se reveló la cubierta; que nadie me mienta porque yo reaccioné exactamente igual.
Si un libro puede hacer que se te caiga la baba antes de abrirlo, sin duda ya es una muy buena señal, pero no olvidemos que la verdadera belleza está en el interior y, en este caso, te prometo que su contenido está más que a la altura.
2. Romance de oficina y proximidad forzada (¿dónde firmo?)
Sí, Sara y Valèria no se soportan, son como el agua y el aceite. Por un lado, la del Power of Love, fan del romance empalagoso y tierno; por otro, la Editora Borde, que ama la intriga, la fantasía, y que no entiende (ni quiere entender) esas cursilerías. Sin embargo, por cosas del destino (o de sus traidores autores), se ven obligadas a trabajar juntas en una nueva historia. ¿El resultado? Ya te lo digo yo: un verdadero caos de emociones que no vas a querer perderte.
Donde haya un buen enemies to lovers que se quite todo lo demás. Pero súmale a ello el estrés de la oficina, algunos tirones de pelo y mordiscos (¿de qué tipo de mordiscos estamos hablando?), las pullas constantes, los silencios cargados de significado y esa sensación de “esto va a explotar en cualquier momento” que, cuando explota, madre mía.
Y es que cuando hay tensión, pero también química… el resto se cuenta solo.
3. Mucho más que mariposas en el estómago
Luchando con(tra) el amor no es solo un libro sobre cómo dos editoras pasan del odio al amor, sino que también habla de todo lo que llevamos dentro cuando nadie nos ve, de viejas inseguridades y heridas que debemos aprender a sanar, de soltar aquello que nos hace daño y de saber rodearnos de quien nos quiere y hace bien. Porque al final, lo bonito no es solo el romance. Lo bonito es ver cómo cada una se descubre realmente a sí misma en el proceso, cómo se permiten sentir y abrirse cada vez más y cómo el amor se convierte, poco a poco, en un lugar seguro. Y créeme: ese tipo de historias son las que se quedan contigo mucho después de pasar la última página.

Creo que, tras todo esto, ya sabes lo que te toca: hacerle un hueco en tu estantería a esta increíble novela porque Luchando con(tra) el amor lo tiene todo para convertirse en tu próxima obsesión sáfica, y tú también vas a necesitar encontrar pronto a alguien con quien comentarla.
Hazte con tu libro en preventa
¿Hasta que el trabajo nos separe?
Es una verdad universalmente aceptada en la oficina que Sara y Valèria son rivales. Da igual que Sara prefiera las historias de romance y que Valèria tenga debilidad por las de fantasía. Se odian a muerte.
¿Qué pasa cuando su superior decide que trabajen juntas? Sara lo tiene clarísimo: hará lo que sea para que el proyecto salga adelante, pero primero debe deshacerse de la Editora Borde. Por una vez Valèria está de acuerdo, no quiere trabajar con la Power Of Love.
Pero lo que empieza como una travesura termina en una batalla campal. No les queda otra que firmar una tregua si no quieren perder el proyecto. ¿Lo que une el trabajo lo separará el odio amor?

