Llamamos “salir del armario” al acto de declarar voluntaria y públicamente la propia identidad sexual o de género. Y podría parecer (al menos así lo creen las personas ajenas al colectivo) que se trata de una acción única e irrepetible, como si al hacerlo nos tatuásemos en la frente un símbolo fluorescente que quedase claro para toda la humanidad por los siglos de los siglos. Les que somos queer, sin embargo, sabemos que esto dista mucho de ser así. Salimos del armario constantemente. Con nuestres amigues, nuestra familia, en el entorno académico, laboral y hasta en ambientes de ocio. Y aunque la experiencia viene con la repetición, queremos dejarte por aquí unos consejos tanto si es la primera vez que lo haces como si te enfrentas a un nuevo escenario en el que lo consideras necesario.
1. Conócete a ti misme
No hace falta que tengas las cosas clarísimas (casi nadie las tiene la primera vez) ni que te asignes una etiqueta y la abraces hasta el fin de los días. Lo importante es que sepas quién eres. Qué no te gusta, qué sí y qué es lo que quieres en tu vida. Es vital que te reconozcas al mirar dentro de ti antes de “soltar la bomba” a otras personas, porque esto no solo facilitará tu discurso para con elles si no que te ayudará en un proceso de reafirmación que, en ocasiones, puede resultar muy complicado.
2. Identifica el entorno favorable
Aunque no existen estudios oficiales en España, sabemos que durante los primeros años de este siglo la mayoría de personas LGBTQ+ optaban por salir del armario a partir de los 20 años. Hoy día, es la adolescencia el periodo elegido para hacer esta revelación. Y en este momento clave el porcentaje más alto de personas queer escogen a sus amigues para hacer por primera vez la gran revelación. Nuestro tip particular es que elijas a una persona de total confianza con pocas posibilidades de reaccionar negativamente ante la buena nueva. Alguien que te haya apoyado en tus momentos menos buenos y con quien tengas un vínculo fuerte. Así se reducen (aunque no se eliminan) las probabilidades de que te lleves un disgusto.
3. Prioriza tu bienestar

Según estudios recientes de la FELGTBI+, un 35 % de las personas queer encuestadas afirman que su orientación sexual y/o identidad de género influyó para su emancipación. Si vives con tus padres, dependes económicamente de ellos y sospechas aunque sea remotamente que salir del armario puede suponer que te echen de casa o te hagan la vida imposible… igual no es el momento de decírselo. Las cosas cambiarán, serás más independiente y tendrás más tiempo para prepararte para afrontar una situación de rechazo muy dolorosa. La sinceridad es muy importante, pero también lo es tu supervivencia.
4. No tengas prisa
Sabemos que el momento de autodescubrimiento como LGBT+ puede ser muy emocionante, y en ocasiones hace que tengas ganas de salir a la calle y gritarlo a los cuatro vientos. Tranquile, no es necesario que se lo digas a todo el mundo a la vez. Como decíamos, salir del armario es algo que se hace muchas veces en la vida y es preferible atajar cada situación y relación de una en una y de forma meditada. Y recuerda que no le debes a nadie explicaciones sobre quién eres. Según el último estudio realizado por UGT en materia de respeto a la diversidad sexual, familiar y de género en el entorno laboral, un 44 % de las personas pertenecientes al colectivo LGTBI en España oculta su orientación sexual o identidad de género ante una entrevista de trabajo. Lo cual es muy triste, pero muy fácil de entender. No sabes cómo va a ser ese nuevo entorno y tirarse a la piscina sin cerciorarse antes de que está llena suele salir mal.
5. Prepara el momento decisivo
No es que esté mal que en una noche de euforia termines gritando que eres LGBT+ al oído de tu amigue en la discoteca. La espontaneidad es maravillosa. Pero algunas veces es preferible hablar en un entorno controlado y tranquilo que te haga sentir segure. Sobre todo porque te ayudará a identificar mejor las reacciones de las personas a las que hayas elegido contárselo.
6. Sé paciente con les demás

A estas alturas de la vida nadie debería enfadarse o entristecerse cuando compartimos con elles nuestra sexualidad o identidad de género. Pero sucede. En ocasiones de manera irreversible. En otras, las personas en las que has confiado necesitan tiempo para adecuar a su perspectiva esta nueva información sobre ti. Dales tiempo para pensar e invítales a que te hagan preguntas de forma calmada. Y en ningún caso aceptes como válido que te digan que lo tuyo es “una fase”, “una moda” o perlas similares. Es posible que algunas personas desaparezcan de tu vida, pero te aseguramos que las que se quedan son las que merecen la pena.
7. Busca apoyos
Aunque la sociedad marcadamente individualista en la que vivimos trate cada día de convencernos de que podemos con todo soles, eso no es verdad. Salir del armario requiere mucho valor y a veces se necesita asesoramiento, acompañamiento y, sobre todo, empatía. Si no tienes estos tres elementos en tu entorno cercano, te recomendamos que contactes con alguna de las muchas asociaciones LGTBIQ+ que existen alrededor del mundo. Por aquí te dejamos unas cuantas en España, pero, seas de donde seas, una búsqueda rápida en San Google te ayudará a encontrar el apoyo que necesitas.
Hasta aquí nuestra sesión de consejos de sáficas curtidas en eso de salir del armario setecientas veces (y las que nos quedan). Friendly reminder de que esto es algo completamente voluntario. No eres menos LGBT+ por decidir no hacerlo y absolutamente nadie tiene derecho a exigírtelo si no estás preparade. Tu vida es tuya. El cómo y el cuándo, también.
