Tiempo de lectura: 3 minutos

En octubre se juntan dos días importantes para crear conciencia y que afectan directamente al colectivo: el Día Mundial de la Salud Mental (10 de octubre) y el Día de Salir del Armario (11 de octubre). Es curioso que estén tan juntitos y en LES Editorial no podíamos sino darnos cuenta de cómo, para nosotres, también están intrínsecamente conectados.

En una sociedad cisheteronormativa la presunción siempre es que tu orientación va a ser hetero y que tu género va a ser exactamente el que te asignaron al nacer. Si esto no ocurre es cuando toca “salir del armario”, es decir, comunicarlo de alguna manera para vivir públicamente de acuerdo a tu identidad. ¿Qué es lo que pasa con esto? Que el armario pesa mucho en la salud mental porque vivir una vida que no es la tuya te destruye, porque no estás siendo tú misme y eso conlleva profundos problemas anímicos y el desarrollo de problemas como ansiedad o depresión, entre otros. Estás fingiendo, fundamentalmente porque la sociedad espera eso de ti y hay una serie de normas implícitas o explícitas desde que naces de cómo tiene que ser tu género y tu sexualidad, de los tipos de relaciones que debes tener. Y puede ser que te lo estés negando deliberadamente o que simplemente te sientas confuse porque los modelos que has recibido son cisheteronormativos, pero además también puede ser que recibas ataques, burlas, negación de tu identidad, rechazo, discriminación y un largo etcétera.

Según los datos de la Confederación de Salud Mental de España en su estudio del año 2023, las personas LGTBI+ tienen más del doble de intentos o ideaciones de suicidio que la población general y también el doble de autolesiones. En este estudio, además, un 64’9 % de las personas LGBTI+ participantes dijeron haber sufrido ataque de ansiedad y un 55’4 % depresión. En cualquier otro estudio realizado por entidades como la Federación Estatal LGTBI+ o desde ámbitos académicos o científicos las cifras son igual de aterradoras.

Ante el miedo a las reacciones de su entorno y el sufrimiento que acarrea, muchas personas son incapaces de salir del armario a lo largo de su vida e, incluso, terminan viviendo dobles vidas para mantener una fachada cishetero, lo que deja un montón de cadáveres emocionales por el camino (de terceras personas y de sí mismes). Todes conocemos casos de personas que acabaron quitándose la vida ante el dolor de vivir armarizadas por presiones sociales, familiares, etc… y hay quien incluso vuelve al armario tras un primer intento que no va bien, con el consecuente desgaste psicológico de tener que mantener una vida que no es la suya, lo que ya sabemos qué conlleva en materia de salud mental.

Pero es que, además, como salir del armario es una cosa que no se hace una sola vez, sino que está presente toda la vida, a veces se tienen que sostener situaciones más complejas. Por ejemplo, estar fuera del armario en determinados contextos y no en otros, siendo el trabajo el más común de ellos, por temor a discriminación o represalias. Y el simple estrés o agotamiento de temer siempre qué va a pasar o cuál va a ser la reacción cuando tienes que salir del armario en un nuevo entorno, la simple “obligación” de hacerlo cada vez ya es de por sí drenante y no siempre bienvenida.

Es evidente que si eres LGBTI+ el poder salir del armario y vivir de acuerdo a tu identidad siempre va a conllevar más autoestima y autoaceptación, al menos a la larga, porque al principio puede ser un pelín más duro si las reacciones no son como esperabas. Pero es que tenemos que ser conscientes también de que no todo el mundo puede, existen sociedades más y menos tolerantes con las realidades LGBTI+, pero, incluso dentro de las supuestamente más tolerantes, hay entornos y familias que no lo aceptan. Y esto es aterrador y dolorosísimo, la cantidad de gente que vive dentro del armario aún hoy en día y que sufre terriblemente por el rechazo o la violencia recibida, por las expectativas sociales o por su propia LGTBfobia internalizada es desolador. E incluso si tienes la suerte de que no te haya pasado y de que tu entorno sea LGBTfriendly, no te olvides de que lo logrado puede desaparecer en cualquier momento. Si ya estás fuera, no permitas que te vuelvan a meter en el armario y cuídate mucho. Si no has podido salir, por el motivo que sea, desde LES Editorial te enviamos todo nuestro apoyo y cariño y, por favor, también cuídate mucho.